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La utopía o la insoportable permanencia de la vida. Hay cosas a las que no podemos renunciar por más desesperanzador que sea el panorama, aún en el descrédito absoluto de lo humano. Salirse de órbita es una posibilidad recurrente del calendario y el imaginario es más poderoso que cualquier situación. La vida es real dicen, pero qué tan real es la banda que sostiene el instrumento con el que se ejecutan los sueños de un ser complejo. Qué tan reales son los signos y símbolos de una sociedad no sólo de contrastes sino también contradictoria. No hay intención de escritos profundos ni concienzudos. Este es un espacio de collage y de relación; no con los otros, no por lo menos de esa manera de mensajes y contactos; con el objeto sí, con el reducto talvez, mientras la vida sigue y es relación.


lunes, 21 de junio de 2010

La pescada se retuerce dentro de mí,
Hace temblar mis labios sin verso alguno.
Quiere decirme que no soy yo quien está al mando.
Yo le digo que para llegar al otro mundo
¡Hay que soltar el mango!

El control es la posesión de los que temen.
Lo más bonito del abrazo es también dejar de darlo.
El mundo se llena de especímenes y carros
¡Hay que cubrir el campo!

La música viene de arriba, Allí hay que ponerla.
Para elevar el mismo espíritu
¡Hay que exorcizarlo!

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